olla ferroviaria

La Olla Ferroviaria

La Olla Ferroviaria o Putxera es un plato gastronómico que surge vinculado al Tren de La Robla, en el norte de España. La Putxera o bien Olla Ferroviaria también es un aparato de cocina vinculado a la línea de Ferrocarril de la Robla, utilizado por los viejos maquinistas, guardafrenos y demás personal ferroviario, para cocinar en los largos trayectos de esta línea. Este tren minero transportaba lignito desde las minas leonesas hasta las factorías del País Vasco atravesando en su recorrido las provincias de León, Palencia, Cantabria, Burgos y Vizcaya. Debido a la larga distancia, a la duración del viaje y al tiempo extremo que se vivía en el ferrocarril en invierno surgió la necesidad de cocinar un plato caliente durante el recorrido y de ahí el surgimiento de la Olla Ferroviaria.1​

Este aparato está compuesto de un recipiente metálico, donde se hace la combustión, junto con un puchero de porcelana o barro encajado en el recipiente, donde se deposita la comida; todo ello provisto de múltiples patas para la sujeción y un asa con empuñadura para su transporte. Su nombre varía conforme el punto del trazado donde nos encontremos, siendo Olla Ferroviaria en las zonas más meridionales y convirtiéndose en Putxera al acercarnos al País Vasco.

Historia de la Olla Ferroviaria

La olla ferroviaria fue un invento de los agentes del Tren de La Robla, allí por la primera década del siglo veinte, para prepararse diariamente en ella las comidas y cenas cuando efectuaban servicio en trenes o hacían remplazos en estaciones. En ocasiones estos reemplazos duraban 6, 8 y hasta 15 días, sin poder regresar a sus domicilios. Cocinaban por norma general cocido de legumbres con su correspondiente carne, tocino, chorizo y morcilla, o bien patatas con carne y de esa forma comían caliente y económico. Al no haber en la mayor parte de las estaciones fonda ni pensión donde pernoctar, el personal suplementario del servicio de estaciones llevaba asimismo su catre o cama plegable para dormir en las dependencias de la estación (sala de espera, almacén u oficina). El personal de trenes, por lo regular, pernoctaba en estaciones que disponían de cuarto de agentes con cocina y habitaciones con camas.

Había 2 géneros de olla: la OLLA A VAPOR, que se usó por el personal del servicio de tracción (maquinistas y fogoneros) hasta los años mil novecientos cincuenta y ocho – 1960 en que la tracción de vapor fue sustituida en el Ferrocarril de La Robla por la tracción diesel, y la Olla de lignito vegetal que se empleó por el personal de estaciones y el de trenes desde la década de los años treinta hasta los años mil novecientos ochenta y cinco – 1990. Desde esa data, bien por la mejor situación económica del personal o bien porque la mayoría de ellos disponían de vehículo propio para los desplazamientos, la olla dejó prácticamente de usarse y si alguien la empleaba no era con tanta frecuencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *